El actor "Eugenio Casals"en la cárcel de Porlier.

El actor "Eugenio Casals"en la cárcel de Porlier.
El actor "Eugenio Casals"en la cárcel de Porlier.

sábado, 18 de abril de 2015

-Doc. / 1 Fragmento de carta del preso Eugenio Casals a su hijo Carlos(Es una fuente escrita original de 1939, no se la fecha exacta porque me falta la primera hoja). 
El día 15 de Enero de 1939 se dio por terminada la actuación en el Liceo. El día 26 del mismo  mes entraron en Barcelona las tropas nacionales. Yo allí permanecí en espera del restablecimiento de comunicaciones para regresar a mi hogar. El 22 del siguiente Febrero a las 12 del día, fui detenido en la calle Fontanella y llevado con toda clase de precauciones a una comisaría donde fui despojado de mi reloj, pulsera de oro, petaca de plata, cartera con algunos billetes nacionales y una pequeña cantidad  de monedas. Nada de esto he vuelto a ver a pesar de mis reiteradas y legales peticiones. Llegado a la comisaría fui invitado a sentarme y así permanecí hasta las nueve de aquella noche sin tomar alimento, ni beber un mal trago de agua ni efectuar ningún funcionamiento fisiológico. Sin documento alguno que acreditara mi personalidad fui trasladado a un calabozo de la calle Córcega. Antes de salir de comisaría y ante uno de los policías que habían efectuado mi detención, presté una breve declaración.
Nombre, domicilio, profesión, edad, estado, haciendo constancia de haber pertenecido a I R de Madrid y a la C N T para poder efectuar el ejercicio de mi profesión y que profesaba la fé católica. Fui metido en el calabozo, citado, donde éramos veintitantos seres humanos. Aquello era tan pequeño que ni sentarnos podíamos; de pie, recostados unos en otros, sin aire ni luz, enfermo con padecimiento de hernia inguinal derecha en periodo agudo, sin cama, beber, ni poder orinar, permanecí allí 24 horas justas.

A las 9 de la noche siguiente, es decir a las 24 horas justas, fui sacado de allí y metiéndome en un camión me llevaron a un sitio que el vulgo llamaba “Checa de la Tamarita”, donde fui arrojado como desperdicio humano, entre otros 15 individuos  que allí se encontraban. Habitaciones subterráneas, sucias, húmedas, sin ventilación de ninguna clase, por todo sol una macilenta lámpara eléctrica de filamento de carbón, sin más que un puñado de paja que pudiera servir de descanso, sin nada en fin; por toda medida higiénica un cubo para que todos aquellos hombres hicieran sus más perentorias necesidades. En los 10 días, con sus noches que allí permanecí, sin afeitarme, lavarme, ni poder cambiar de ropa, lavándome con el único pañuelo que poseía,  con las emanaciones que una de sus paredes tenía, el único alimento que disfruté fue un chusco que al entrar me dieron y que yo vista la situación de aquellos seres que había, repartí en 15 partes y otro chusco que me dieron al cuarto día de mi estancia. Es decir en 10 días  completos solo tuve por alimento un chusco y 15 partes de otro.
Al cuarto día de mi permanencia en aquel paraíso, fui esposado y conducido por un policía, pistola en mano, a un departamento de piso superior e interrogado por otro policía, que después de las preguntas de rigor, me dijo  le dijese el credo, el padre nuestro y alguna otra oración; si yo había tenido relación  con sacerdotes y militares, respondí que sólo había tenido contacto con elementos artísticos. Como yo quería ser sincero y nada tenía que ocultar por mi situación honrada en todo momento, hice constar, repitiendo lo dicho en mi primera declaración, esto es,  haber pertenecido a I R y a C N T.  Usted, me dijo, ha sido de los primeros en ir al frente  con las milicias de I R  dígame como y porque asesinó usted, al sacerdote, al militar, porque dio usted el tiro de gracia y no sé quién me dijo que participó en la destrucción del sagrado corazón de Jesús y no sé cuántas cosas más. ¿Qué atrocidades está usted diciendo? Y él contestó, son las mismas palabras que usted ha dicho a “Moreno Torroba” y que él ahora nos refiere. Yo quedé perplejo. En el curso del interrogatorio, me hizo saber que Torroba se encontraba en aquellos momentos actuando en Barcelona ¡que valiente punto está hecho el tal “Moreno Torroba”! , a lo cual yo nada objeté. Ante mi protesta a la viles acusaciones de que fui objeto me dijo: quitase usted las gafas  y la americana, lo hice y con un bastón de goma, de forma inhumanitaria cruel, descargó sobre mí una furiosa lluvia de golpes. Cuanto más negaba, mayor era la lluvia de golpes. Con el sentido casi perdido, por el intensísimo dolor, herido y mal trecho, sacando fuerzas de flaqueza, dije: cuanto manifiesto es verdad y solamente la verdad he de decir aunque me cueste la vida. Aquel energúmeno, aquel sádico del infierno, redobló su furia y golpes  hasta que quedé sin sentido en el suelo.
Transcurridas 48 horas, fui sacado y conducido al mismo local donde fui totalmente apaleado y allí, ante los mismos policías y por las mismas causas, por un hombre, al menos figura de tal ¿tenía?, con boina roja fui nuevamente apaleado, pero esta vez, la paliza, fue de mayores proporciones aun. A los diez días de mi estancia en la Tamarita fui transportado en un camión a la Cedular de Barcelona y arrojado en una celda entre 10 individuos más en una celda construida para uno! Como sería lo pasado en laTamarita, que al dejarme allí,  me pareció que me habían llevado al Hotel  Regina, donde estuve anteriormente en Barcelona.
En aquella celda permanecí más de un mes, sin ropa para mudarme, sin poder afeitarme, enfermo, sin comunicación con los míos. Hecho una verdadera bestia estaba cuando fui llamado por la dirección  para encargarme de la formación de una orquesta  y coros con elementos reclusos para servir para la celebración de santas misas, efectuar conciertos y festivales.. Desde entonces, cambió mi situación, fui mucho mejor tratado y considerado y yo, según manifestación del director hice una labor, dentro de la prisión de alto valor cultural. Conciertos, festivales, charlas, conferencias y organización de una exposición de artes plásticas.

Con el afecto y la consideración, pues en hora a la verdad  era tratado bien. El día 20 fui trasladado a esta prisión Porlier. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario